También en Dublín tenemos derecho a tener días así, en el que la ciudad nos ha contagiado la llovizna. Sin mucho entusiasmo nos hemos apuntado a una academia, aunque a un horario que nos permite seguir intentando buscar un trabajillo, cosa bastante difícil por lo que nos cuentan por aquí.
Mañana será otro día, de eso no hay duda.
Y el plumber? No ha vuelto a aparecer?
ResponderEliminarMucha suerte para las dos con el trabajo :)