Comenzaba nuestro día en la fiesta de los parques. Para qué íbamos a irnos más lejos si nada más cruzar la calle tenemos uno. Pese a que la cruzamos corriendo emocionadas al escuchar a una banda tocando "que viva España" (como un anticipo al triunfo vespertino), el panorama se mostró bastante desolador: apenas dos niños y tres viejos aplaudían al final de cada canción.
Poco a poco, la hierba se fue llenando. La mejor, sin duda, fue una niña vestida con un pijama rosa de calaveras y unas pantuflas de pelo, rosas también, que comenzó a gritarle a un señor mayor: 'GIVE ME THE CHAAAAIR' (dame la silla.) Hasta que un simpático organizador del evento consiguió, a base de amables amenazas, que la niña desapareciera.
Comer garbanzos en Irlanda no es muy habitual, por ello es digno de mención. Tan poco habitual como ver alemanes por la calle; sin embargo, hoy han salido todos a beber enormes jarras de cerveza y a gritar auf wiedersehen Messi! con sus caritas sonrojadas. Pobres argentinos.
Como ayer, terminamos en el Odeon viendo en pantalla gigante el partido de España, sufriendo (dice Elena) hasta que se dignaron a marcar el gol. Conseguimos llenar de orgullo rojo a una coreana, tres chinos, una brasileña y un árabesaudita, así que nos damos con un canto en los dientes. Por cierto que acabamos de hacer una cena típicamente alemana (salchichas con ensalada de patata). ¿Traición?
Hombre tanto como traición...yo lo llamaría multiculturalismo,(H)
ResponderEliminarCreo que la niña era adorable,así un poco como la niña repelente (carva! será fea la carva!)
Aquí no hay de eso :(
solo están los yonkis del parque san francisco
-.-'
:)
TRAICIÓOOOOOOOOON!
ResponderEliminar(En la última foto sois las más shulas y las másh malash :D)